3 mar. 2011

JOVENES Y BRUJOS



Hay cosas que no funcionan de día. Como las pelis de terror o los proyectores. Este disco es una de ellas. Embarcarse en su escucha, algo que requiere estómago, es un viaje para hacer en la sombras, en una audición nocturna de walkman quemado. Ahí es donde su hechizo cobra peso.

Mientras media esfera blogger disputaba hace meses quién de ellos habló primero de Salem desde sus torres de marfil y crecía la guerra coolhunter auditiva, yo me topé con este disco del que preciso compartir withtheworld sin apenas pretensiones. Y es que querer surfear las olas hipsters puede hacer acabes engullido bajo la inmediatez. No se puede pretender escuchar a grupos antes de que se formen, nigga....

Salem (además de ser la ciudad donde se llevaron a cabo juicios de brujas en el siglo XVII) son un trío que se han convertido en poco tiempo en el estandarte del Witch House. Una sola puesta de largo les ha servido para abanderar este género, nacido en el Houston de los 90. Esperaba verlos en esta edición del Sónar, pero lamentablemente se han convertido en la ya clásica banda que se descuelga del cartel poco antes del festival. Muy MIA.

En los 90 Dj Screw, productor de hiphop y amigo íntimo de la codeína, mostró al mundo los poderes de la ralentización sonora, el Chopeed & Screwed. Nacía con él un nuevo estilo, una versión más oscurecida del hip hop, grandes dosis de ensoñación y mucho, mucho Noise. Screw popularizó el movimiento pero una sobredosis acabó con su vida en el 2000. La figura más influyente del nihilismo entrecortado dejaba huérfano el género. Diez años después de su muerte el germen de Screw dió sus frutos y nacieron bandas potentemente influenciadas por este tipo de música. A día de hoy son toda una realidad y abanderan el underground americano. El Witch House (o Drag) es una convergencia de estilos que coquetea desde los KLF hasta el DubStep, el hiphop más bizarro, la música industrial (EBM) y grupos góticos de los 80's como Bauhaus o The Cure. Hay que recalcar la disparidad de sus representantes, con gente como Screw hasta The Knife, pero con un mismo nodo en común, la tendencia a lo oscuro, a lo perdido. Ritmos 'rebajados', pulsaciones en retroceso y rupturas de compás. Verdaderos vals de Serie B.

¿Y donde aparece Salem en todo esto? Tras años de malogrado devenir por parte de sus miembros (flirteos con la heroína y demás waionadas) forman banda y sacan King Night el año pasado. Una conducción nocturna en forma de disco, con las únicas luces de los faros al pasar. Un disco crudo, sin pretensiones de gustar, puede parecer dejado pero muy honesto. Asia es la canción que abre su mundo nocturno a través de sintetizadores, quizá el punto álgido del disco en cuanto a sensibilidades interiores, seguido por Killer. Su portada fue todo un reclamo para mí y a día de hoy son el perfecto hilo musical para este blog. Puede que eche en falta algo más de hiphop en cuanto al contenido, apenas mostrado en Trapdoor o Sick, pero en general he de decir que me deja muy buen sabor de boca. De esas veces que sabes que un disco va a acompañarte mucho tiempo. Como conducir de noche por los barrios de Gummo.

Algunos dicen que su música es el fiel reflejo de la juventud comtenporánea. Quién sabe. Ellos mismos se desmarcan de etiquetas y responsabilidades. Saben que si te abrazas al despotismo terminológico puedes desaparecer bajo estelas tendenciosas. A mí personalmente me han ganado. Sin entrar en sociologismos, diré que quizá sí, ahora más que nunca la ralentización sirve de estética a nuevas vertientes debido al momento en el que nos encontramos. Este King Nigth es su mejor baza. Una regresión interior en respuesta a la prometida luz de la modernidad. Una involución sombría a la que no puedes faltar.

Disfrútenlo...



1 comentario:

oh! rus! dijo...

Eres uno de esos que tiene páginas con enlaces de descargas?

Eso sí que es siglo XXI y no estos grupos que sólo conoces tú y algunos que tiran de Google cuando sale el cartel del Sónar.