28 feb. 2011

BAILANDO CON LIMBOS



Supuestas veladas del Cine con galardones malolientes, donde unos pocos pretenden abanderar nuestro imaginario cinematográfico. Pero de eso, ya hablaremos. O no (Ono es un canal). Puestos a condecorar hombros y como la ocasión merecía todos los honores, retomamos this shit subidos a lomos del King Of Limbs cruzando la galaxia proxy. Más alto que la Nube de Google, comenzamos.

Tras su prematura e ilegal escucha saqué mis primeras conclusiones, pero antes de meterme con Pre ITV's blogueras busqué más allá de mi parecer, para ver si estaba en lo cierto o no (Ono...youknow) Y os puedo decir drugos míos, que puestos a tragar sandeces y por aquello de que nunca llueve a gusto de nadie, me veo obligado a tejer cual modista con dedal mi propia posición al respecto. Y es que 4 años de silencio por parte de Radiohead dan para mucho.

De entrada, el formato con el que se ha presentado TKOL (apenas 8 canciones) ha originado todo tipo de especulaciones sobre una posible segunda parte. ¿Interludio? Cierto es que en Separator, canción que cierra el disco York repite en su letra varias veces ''If you think this is over, then you're wrong...'' Esperemos que la teorías amarillistas se cumplan y disfrutemos de una posible secuela de Cabezaderadio. Si ya has escuchado alguna de sus piezas, sabrás a que me refiero. The King Of Limbs es denso, difícil y dramáticamente asfixiante. Tras el aséptico In Rainbows han puesto más peso en la parte electrónica y la balanza se ha recalculado, para bien. Y es que la evidencia es algo que a Radiohead le queda pequeño. Ahora la electrónica ya no es un simple extra, ni un recurso del que echar mano. Con las guitarra relegadas a un segundo plano, los sintetizadores se han dispuesto en primera linea de fuego.

Algunos achacan que esta vez han caído en la fórmula-loop a base de yuxtaposición eisensteiniana. Pobres. Esto no es un simple feed que ha estallado por medio de algoritmos trendytopics en los rincones medianamentewaiones. No es nada prototípico. Por su espera, expectativas puestas en él y contratos que renovar con sus siervos. Ser fan de Radiohead no es algo al uso. Es algo filosófico, que se escapa a los estampados tropicales de moda, a botas tendenciosas y gafas royorbinsonianas. Se escapa al propio tiempo. Se trata de un contrato tácito y generacional en el que ofreces tu alma. ''Tuyo es, mío no, Tom Yorke''. Y ellos por su parte dan sentido a lo kierkegaardiano.

Sí. Ya nada será como aquel OK Computer y los gritos interiores del Exit Music For A Film. De hecho creo que no habrá nunca nada igual. Jamás. Pero de aquello hace mucho ya y hora es el turno de The King Of Limbs, repleto de detalles magistrales que espero ir descubriendo poco a poco. Y que joder, al fin y al cabo es Radiohead y esto es sinónimo de instantes que encogen el alma.

Un Abrazo.




24 feb. 2011

EL ODIO, POR GIL







Inimigos, de Vicente Gil.

De vuelta, corazones. Y con fuerza.... Puedes apostar por ello.

Nos vemos por aquí.