25 jul. 2010

QUE NO TE LA DEN... FUCK FIB



En este país se comete el craso error de valorar las cosas según cifras, rankings y otras estúpidas estadísticas. Y más si todas esas listas, galardones y status están controlados por los propios eventos, éstos a su vez son controlados por la maraña mediática, controlada ésta por las instituciones. Es el pez que se muerde la cola. Es como si vas a comer a un restaurant y disfrutas la comida según el precio que pagas. ¿A más precio sabe mejor? Qué estupidez. Ay, las cifras y su puta madre. Y en medio de toda esta conspiración contra la libertad individual, se encuentra el modernillo-medio de a pie, con un poder adquisitivo a años luz del perfil del 'festivalero modélico'. Es de sobras conocido el lugar que ocupa el Festival de Benicassim en la escena indie-cañí. Y tras su paso cada verano, los 'periodistas' del gremio se afanan a romperse las manos y hacen correr ríos de tinta ensalzando este evento al Olimpo de los Dioses de los Festivales. Atajo de untados.

Y es que me hace gracia, por no decir otra cosa, ver como un evento al que asisto cada año (mi idilio con el Fib va más allá de teenagers que leen la Rolling Stone, calzan Victoria's y sus papis les regalan el abono en Febrero) y el cual ha mermado considerablemente la calidad de su oferta, diría que este año oficialmente el FIB ha entrado en estado vegetativo. Pero te das una vuelta por blogs, revistas y demás esbirros de la industria cultural y tras leer sus crónicas dan ganas de cortarte las venas de no haber asistido. Como si se hubiera cocido otro Woodstock y tu sin enterarte. Tras la compra del FIB por parte de Vince Power (al loro con el nombre y la foto), el magnate de los festivales europeos, capo de Glanstonbury entre otros, el futuro del festival parecía vislumbrar una nueva etapa de esplendor, grandes dosis de socialización (¿en un festival? Por supuesto, de eso se trata) y una nueva identidad fiber. Quién pensaba eso, yo el primero, se equivocó con creces.

Lo de este año rondaba ya políticas auswitchzianas. La randomización hooligan llevada al extremo ha venido para quedarse. Y aún es pronto. Precios engordados, atracciones a lo chungos de Bristol con gorra y chubasquero y el line up más incoherente que haya visto nunca.
Tijeretazos a viejas glorias como la carpa Mustang y sus actividades entre otros crímenes, la lista es interminable, creedme.

¿Pero algo bueno tengo que haber visto en 4 días de festival, no? Mmmmmmm, bueno... Digamos que con algo me quedo. No es mi intención currarme una crónica profesional, objetiva y siguiendo los valores clásicos del periodismo and his fucking mother. (Fatboy Slim is fucking in heaven, lo siento no podía evitarlo) Más bien es amortizar mi descontento para y con el Fib.
¿Pero entonces por que coño vas?, pensarás. Digamos que esta al lado de my home y cada año me cuesta menos entrar en el Fib, y lo de entrar alberga infinitas definiciones.

Pero he de decir que en el transcurso de estos días, me lo he pasado genial (¿Tú disfrutas en la vida sometime, Llanter? Of course, friend, siempre que suene Judas Priest y tenga mi musa al lado.) Puedo decir que he vuelto de Benicassim con muchos buenos momentos, conociendo gente con la que vale la pena cruzarte en la vida y demás eufemismos propios de Pablo Coelho. Y uno de esos momentos fue sin duda la actuación de un negrata en el Escenario Verde domingo noche. Mi viejo amigo from London de lengua viperina y boca metralleta: Dizzee Rascal.

Una hora, ni un minuto más ni menos le sirvió Dizzee para poner Benicàssim patas arriba. Y es que le hacía falta un poco de flow a esta cita. El contexto era idóneo: una marea de guiris que de negratas tienen menos que yo, se rompió los huesos con la actuación del enfant terrible de Bassement Jaxx. Se que muchos tacharán de sacrilegio que no mencione más cosas que por allí se vieron estos días. Joderos. Ningúna víctima de la serie Skins (entiéndase eso como adoradores de Foals y Calvin Harris) va a venir a decirme de que he de hablar in my World. Pero os diré que sí, que Boys Noize tendrá su momento. By the way, momentazo Fib (aparte de la inevitable Bonkers) Sir Dizzee Rascal rapeando sobre el Pon de Floor remixado por Afrojack que se avecinaba sobre nuestras cabezas cual ave rapaz. Los más avispados lo vimos venir y cogimos el vaso con fuerza.

Y como la deuda que tengo con mis drugos es grande, esta vez toca subir el último de Rascal, que la verdad no se por que estaba ya entre las filas de LaKochera.

Hasta más ver, meine freund.


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