26 nov. 2009

WOULD YOU DANCE WHIT ME GODARD?



Hoy he vuelto a escuchar por casualidad una de las canciones que más pedazos ha robado de mi vida. Dance whit me, de Nouvelle Vague, grupo de artistas-postmodernos-cantantes, conocidos por reversionar muchos éxitos de los 80s en clave bossanova.

El videoclip es una escena de Band Apart, film de Jean-Luc Godard, responsable de Vivir su Vida, Al Final de la Escapada o Alphaville entre otras joyas. Subiré algo de Melanie Pain nuevamente, la mujer con la voz de la Virgen María. Oh Mein Gott

Cuántos recuerdos....Nostalgia? De mi futuro, piénso tanto en él. Y si hago fotos de mis sueños las imprimo en buen papel..... como Kase O.

Un abrazo.

23 nov. 2009

ART, INTELLECTUALS & OTHER SHITS



Últimamente tengo que paparme libros, la mayoría de ellos ensayos, que cuestan bastante digerir. De esos que tienes que parar a cada línea y poner cara de estreñido. Muchos de esos libros, por no decir todos...¿en qué lengua están escritos? O mejor, ¿para quién están escritos? ¿es necesario vagar tanto para comunicar algo? Algunos puritanos lingüistas dirán que sí, que el empleo de los términos adecuados confiere coherencia discursiva al texto... madre mía, fumas cigarrillos con el coño.

Unamuno, un llanterner de la flora filosófica de antaño, escribía sus ideas con frases cortas y claras, casi un fax. Hablaba para el pueblo llano, la masa. Esa de la que muchos reniegan. Allá por el mismo período, otro llanterner: Ortega y Gasset, soltaba aquello de ..."la máxima especialización constituye la máxima incultura"... esta y otras más perlas podéis encontrarlas en La Rebelión de Las Masas, libro de cabecera de LaKochera que GoogleBooks ha escaneado en su afán de dominar la Sociedad de la Información y su patrimonio cultural.

Volviendo al paradigma (yeah...), esa especialización y tecnicismo han desembocado en el hombre especialista, fraccionando cada vez más el saber en quarks y unidades aisladas de las demás, perdiendo así la globalidad del conocimiento humano. Hijos de la modernidad que no son más que sabios-ignorantes. Que intentarán mostrarse en cuestiones que ignoran, con toda la pedantería de quién en su especialización es un sabio.

Muchos de estos pertenecen a uno de mis grupos preferidos: los críticos. Esos snobs que salen de su madriguera al estrenarse una obra con sus garras verborréicas afiladas. Y es cuando entran ellos en acción: analizando, teorizando... hasta el punto que parece que podrían perfectamente crear una obra mejor que su propio autor. Los cobardes del arte que no producen, que deconstruyen y se apoyan en obras de otros para hacerlas suyas.

Con el arte hemos topado. Esa patraña, tomadura de pelo, ese star system difundido por supuestos "artistas" encaramados a un pedestal y por esos críticos decadentes encerrados en su torre de marfil, convencidos de que el mundo está obligado a alimentarles.

Eu..... se nota que me he levantado con el pie izquierdo hoy no? No era nada personal, pero es que con esta gente no puedo..... Un abrazo llanterners.

22 nov. 2009

N. NIXON










Parte de un serie dedicada a ancianos y enfermos de sida por el fotógrafo Nicholas Nixon. Un acercamiento al sufrimiento, al respeto que produce la contemplación de la vejez y una muestra de la decrepitud física total del cuerpo.

19 nov. 2009

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER ADOLESCENTE



Gutten Aben desde la Siemens en Alemania.... entonaban The Movidas en aquel F.E.A. de 2003. Directo que se encuentra en la web del fest para descargar y que por cierto no puede faltarte si quieres que tu conocimiento musical algún día sea digno. Bueno...¿Que hay de nuevo viejos? Yo sumido en la vorágine estudiantil y el bi-empleo. Últimamente no dedico todo el tiempo que quisiera a este blog, entre otras cosas....

Y como todo blog que se precie necesita cierta periodicidad, esta vez posteo algo que ya tenía hecho (por obligación). Se trata de un escrito sobre Paranoid Park, un film de Gus Vant Sant, el director de Milk, Elephant o Last Days. Si habéis visto la peli, nada. Pero para los que no, advierto que el contenido del comentario puede joderos la cinta y no estoy como para demandas de daños morales y psicológicos. De paso os dejo la película en un solo link para los que no la hayan visto. Pincha aquí.


L’enfant terrible del cine indie, Gus Van Sant, filma un discurso sobre la vida, la muerte y la culpabilidad en la piel de Alex, un joven skater nihilista. Una incursión en el mundo adolescente y su complejidad en uno de los films más personales y subjetivos del director de Elephant.

Acostumbrado ya a temáticas juveniles y pasillos de instituto, Gus Van Sant ahonda de nuevo en la mente adolescente. Paranoid Park narra la historia de Alex (o mejor dicho él se la cuenta al espectador) un skater de 16 años sin grandes emociones en su vida hasta que asesina accidentalmente a un guardia de seguridad cerca de una pista de skate. Alex decide no contárselo a nadie e intenta seguir adelante con la culpa en su interior. El peso de ésta le lleva a escribir una confesión cuando no sabe estructurar un discurso, necesario para encontrar la paz. Además, advierte que “será desordenado, ya que no es muy dado a escribir”, un dato muy revelador para entender la estructura espacio-temporal de la historia.

De esta desestructuración surge Paranoid Park, levitando en la mente del joven en forma de puzzle. Donde se nos muestra la lucha y el debate que se produce en su interior.El espectador es el único testigo de la verdadera realidad. El empleo de imágenes a ralentí hace que se entre en un estado de inconsciencia, de hipnosis total donde le da él mismo sentido a cada imagen. Vant Sant emplea distintas texturas digitales para dar nitidez o desenfocar la realidad vista por Alex. Registrando escenas dignas del mejor videoarte. Hay que mencionar el trato de la fotografía, obra de Cristopher Doyle quién convierte cada plano en una hermosa mirada.

La música juega un papel importante, meramente subjetiva, nos describe las emociones que vive Alex en cada momento: suena hard-core para describir la ira que siente Alex hacía Jared, su mejor amigo cuando éste le cuestiona; Beethoven (quién ya sonó en Elephant) para reflejar la tensión interior que vive Alex o la felicidad y alivio que transpira la pieza que suena cuando éste decide dejar a su novia. Pero también los silencios son protagonistas, detalle que sabe contemplar Van Sant.

El original uso tanto del sonido como de las imágenes convierten cada plano en una mirada en clave subjetiva. Esa ralentización combinada con música y sonidos ambientales nos introducen dentro del protagonista y su realidad. Gus Van Sant se centra en el cómo más que en el qué, olvidando conceptos como coherencia o complacencia al jugar con la cámara. Una cámara que se queda con quién escucha en slow motion para centrarse en sus reacciones, algo que me interesó bastante. El director ahonda en un tema conocido por él y tratado en muchos de sus films: la adolescencia y su problemática. Pero no de una adolescencia cualquiera, sino de la actual. Falta de emociones y sobrada en apatía, presente en la mirada de Alex. Una generación desinteresada, ajena al mundo que le rodea. Una generación nihilista, post-punk y sin compromisos (Alex es ajeno a la propia guerra de Irak) que patina cuesta abajo con su monopatín por falta de valores, apoyo familiar y recursos morales. Una juventud autista.

Se añade a la culpa que turba a Alex, el no tener a nadie a su lado, por mucho que se le quiera llamar familia o novia. Una madre ausente tan poco relevante que ni aparece en primer plano, reflejando así la distancia con Alex, incapaz de juzgar las mentiras que su hijo ni se preocupa en elaborar. Su novia, una cheerleader que daría vergüenza a cualquier punk, con quién hace el amor por primera vez (hecho supuestamente vital para un adolescente y que Alex vive sin mostrar ningún tipo de sentimiento) y a la que después deja. Pero creo que el personaje más revelador de la historia y clarificador es la figura paterna, ese punk cuarentón con estética californiana que reniega de todo, quién se nos muestra primero desenfocado y al hacerlo más nítido podemos entender más si cabe la circunstancia. Alex es la semilla de ese punk que fue un día su padre, sin referentes ni ideales. Dos generaciones que viven sus vidas ajenos al sistema y al compromiso. El último plano es cuanto menos desalentador, ese cielo oscuro que acaba en fundido negro y parece representar la consciencia de la generación de la que habla Van Sant en esta cinta.

Mucha gente piensa que adolescente es un estado: un ser y un estar. Sin pararse a pensar que el adolescente es el adulto en su pasado. Y esta definición es la que encaja Gus Van Sant en reconstrucciones como Elephant o Paranoid Park. Van Sant se vendió a la industria en sus primeros filmes (El Indomable Will Huntin, Buscando a Forrester…) para después ganarse el calificativo de autor, de cineasta vanguardista e independiente con visiones muy personales en forma de película. Le da mucha importancia a la estética y trato de la imagen.

En definitiva, el cine de Van Sant no cae en intelectualismos absurdos que fuerzan al espectador a hacerse preguntas estúpidas para poder entender las intenciones del director. Lo que hace tan interesante su cine es que crea cierto grado de inconsciencia: donde las cosas suceden de la forma más natural. Un estado que Van Sant persigue en sus obras más personales. Donde cada imagen se abre a múltiples sentidos poéticos.


4 nov. 2009

ALL IS LOVE



Cuando una peli está cociendóse 4 años a fuego lento, pueden pasar dos cosas: que haya guerra interna y no se aclaren con la movida o que esos cuatro años hayan valido la pena para dejar una joya para la posteridad. Esta vez ha sido lo segundo.

Y lo ha vuelto a hacer el mismo de siempre, Spike Jonze. Sí, el de Human Nature o Cómo ser John Malkovich, coleguilla de farra de Daft Punk, Dinosaur Jr. o la Björk, a los que ha hechos algún favor que otro en forma de videoclip. Su nueva peli es una adaptación de la popular novela de Maurice Sendak, escritor norteamericano titulada Where The Wild Things Are (Donde viven los monstruos).

Cuando vi el trailler por casualidad en internet estuve flipándolo unos días, viéndolo una vez tras otra. Cuando lo ví por primera vez, me invadió una sensación de nostalgia infantil, de sueños de nano, no los de Valencia... Y la música.. Oh Mein Got. Arcade Fire reversionando su Wake Up para hacerlo más melódico si cabe. Spike Jonze sabe como colocar la música en un trailer, eso no hay duda. La sensación de lo grande que puede llegar a ser la historia (sin saber la existencia de la novela siquiera) cuando estas viendo el trailer está muy bien reforzada emocionalmente por la canción.

La peli se estrenó el pasado 16 de Octubre en América, pero aquí (como no) tenemos que esperar hasta el 19 de Diciembre para volver a ser niños. Pero vamos a comentar la banda sonora, OST para los snobs de mundillo.

Para la ocasión Jonze ha contado con un proyecto de lujo. Karen O & The Kids, que no es otra cosa que la cantante de The Yeah Yeah Yeahs, junto a Dean Fertita (Queens Of The Stone Age y The Dead Weather) o Jack Lawrence (The Racounters y The Dead Weather) entre otos. Las canciones que han compuesto para la banda sonora son una Delicateseen de Jeunet.

Sobre la peli no diré mucho más, sólo que os hagáis el favor de darle play al trailer. Dejad que él haga el resto.
De la Bso hay que mencionar a la grande grande grande ALL IS LOVE. Y para acabar, solo decir que no sé a vosotros, pero está bastante claro de donde ha sacado la agencia publicitaria Atlético Internacional la idea para crearles a Seat su anuncio para elnuevo Altea XL, la que está en boca de todos y hasta en mi móvil cuando llaman (verídico) Oh Brother! el muñeco que cuanto más amor le das mas crece.

Aquí abajo la música de la película para ir haciendo boca hasta su estreno. Incluida en el disco a modo de bonus track el Wake Up de Arcade Fire.Y aquí, imperdible (no de punk) el trailer de la cinta. Hasta más ver negratas...